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COMO EN
UN ESPEJO Miguel Angel Santos Guerra, Universidad de Málaga. La metáfora que utilizo para el título tiene mucho que ver con la idea base de estas páginas. La evaluación refleja la realidad del Centro escolar y permite a los protagonistas verse con claridad y precisión. De la comprensión que suscita la imagen, nacerá la decisión de recomponer el gesto, limpiar la cara o realizar una operación más compleja. El espejo ha de estar limpio y bien colocado. No ha de distorsionar la imagen como hacen los espejos cóncavos o convexos. Los intereses, la torpeza, la arbitrariedad, la falta de ética deforman la imagen y confunden a quienes se miran en él. Los evaluadores no son los que dicen a los protagonsitas qué hacen bien o qué hacen mal. tampoco les dicen lo que tiene que cambiar. Sencillamente les ayudan a verse con claridad para que ellos puedan tener un juicio más fiel sobre lo que están haciendo. De ese juicio, de esa comprensión surgirán las decisiones de cambio. Mantener el espejo ante la realidad, situarlo de forma que pueda recibir una imagen fiel, limpiarlo de impjurezas que dificulten la visión , recibir las sugerncias de qwuiene en éñ se miran: he aquí la tarea de los evaluadores. La finalidad última es mejorar esa realidad, esa imagen que se proyecta en el espejo y que tiene constituye un servicio social que está presidido por lo valores. No hay una imagen única, hay muchas imágenes. Se trata de que la que proyectan los más desfavorecidos no se vea menospreciada, sino ayudada a mejorar, después de mirarse en el espejo. Me he decidido por la opción de hacer un recorrido apresurado por las diferentes parcelas de la evaluación cualitativa de Centros en lugar de focalizar la atención en uno sólo de los puntos, profundizando más en su análisis. Por eso hablo de visión panorámica y por eso también me refiero a tomas instantáneas. Conocer, fijar y aceptar los límites es, pues, la primera exigencia de estas páginas. Asumo así los riesgos de escaso desarrollo parcial, en beneficio de una comprensión más global del tema. Trato también de hacer un recorrido secuencializado en lo que considero una trama lógico/diacrónica, comenzando a plantear las cuestiones que tienen prioridad en el tiempo y en la necesidad de definición. La determinación que ya fija el título excluye otros enfoques, por lo que directamente asumiré el compromiso de reflexionar sobre aquello que exige la cabecera del texto. No porque entienda que otros enfoques o modos de abordar el tema no sean oportunos y necesarios sino por la necesaria limitación que imponen los análisis. Evaluar los Centros escolares con rigor exige conocer la especial naturaleza y configuración que tienen como instituciones enraizadas en una determinada sociedad: su heteronomía, sus componentes nomotéticos, sus fines ambiguos, su débil articulación, su tecnología problemática... Por otra parte, es imprescindible tener en cuenta el carácter único, irrepetible, dinámico, lleno de valores e imprevisible de cada escuela. |